Página 6 - Revista Entertainment Octubre 2014

Versión de HTML Básico

MODA IN
Joya escarlata
CONSENTIDA POR LA PRENSA, LOS DIRECTORES Y LAS GRANDES FIRMAS DE LA MODA Y EL LUJO, SCARLETT JOHANSSON ARRIBA A SUS 30 AÑOS. SIN DUDA, ELLA
ES UNA MUJER COMO POCAS Y PUEDE EXIGIR EL TRONO DE LA SENSUALIDAD EN LA INDUSTRIA DEL CINE CONTEMPORÁNEO. DE PADRE DANÉS Y MADRE POLACA,
LA JOVEN ACTRIZ HA SABIDO ASUMIR CON DESTREZA DIVERSOS ROLES PROFESIONALES, CON LA IRREVERENCIA DE QUIEN SABE SACAR PROVECHO A TODOS LOS
ATRIBUTOS OBTENIDOS, GRACIAS A LA GENÉTICA Y A UNA EDUCACIÓN DISCIPLINADA Y AVOCADA AL TRABAJO
María Fernanda Torres Bermúdez
6
Scarlett Johansson no se parece a las demás divas de
su generación, no busca ocultar sus curvas, no disimula
la prominencia de sus labios, hinchados como por la
picadura de una abeja y siempre envueltos en labiales
rojizos. Su forma de plantarse ante los flashes y su
actitud pin-up, hacen de ella el referente moderno de
Marilyn Monroe. No obstante, la joven actriz ha
intentado marcar distancia de la eterna diva del
Hollywood clásico. “Amo a Marilyn. Era increíblemente
bella y fue una actriz subestimada. Soy una mujer
rubia con curvas, y quizá ambas mostramos con
comodidad nuestras femineidad, pero creo que hasta
allí llega la comparación”, declaró en 2005 durante los
Globos de Oro.
Pero las elecciones de peinado, maquillaje y
vestuario que ha hecho Johansson para
algunas alfombras rojas, dan muestra de
que disfruta ser la nueva “ambición
rubia”. Tanto así, que este año protagonizó
la campaña de cosméticos de Dolce &
Gabbana, marca que la ha adoptado
como musa y que durante dos minutos
de video la transforma en Monroe ante
los ojos del espectador.
Su relación con la casa de modas italiana
es similar a la que tiene con directores
como Woody Allen, quien le permite
dar rienda suelta a su personalidad para interpretarse
a sí misma en cada personaje. En 2013, habló para
Vogue sobre su trabajo para D&G. “Domenico y Stefano
saben cómo celebrar la sensualidad de la mujer a
través de sus diseños, entienden cómo debe oler una
mujer así y cómo debe maquillarse”.
Reiteradamente, Scarlett ha hablado
de lo a gusto que está con sus
curvas, su figura es parte de su
personalidad. Irradia seguridad. Ello le
ha permitido lidiar con éxito entre el
cine y la moda, sin preocuparse por
aminorar su imagen al salir en un anuncio
o por perder su integridad artística y
personal. Para no correr peligro,
asegura elegir siempre “marcas
con las que tengo algo en
común”. Es así como también
ha realizado campañas para
Möet & Chandon, Mango,
Louis Vuitton, L’Oreal Paris,
Calvin Klein, entre otras; y
debutó como diseñadora
para Reebok en 2007 con la
línea de ropa deportiva
“Scarlett Hearts Rbk”,
de aires ligeros
y llena de color. “Una colección de estilo de vida, con la
que puedes ir al gimnasio o simplemente ponértela
para salir a tomar un café”, según la describió la
polifacética artista.
Su imagen, mezcla de atrevimiento y picardía,
también es objeto de codicia para las portadas de las
revistas más famosas del mundo de la moda y el estilo.
Vogue
la ha puesto a recorrer el mundo entero en
las portadas de todas sus ediciones. Lo mismo que
Interview
,
Cosmopolitan
,
GQ
,
Marie Claire
,
Vanity
Fair
,
Elle
,
V Magazine
,
Harpers Bazar
, entre un sin
número de publicaciones que se han valido de ella
para atraer lectores a cambio de un pequeño acceso a
la vida personal y profesional de la actriz.
Pero Johansson no es todo cuerpo. Su talento
histriónico fue el que le abrió las puertas a su actual
mundo de interminables posibilidades. Con solo 14
años de edad y cinco de experiencia actoral interpretó
a una niña discapacitada, bajo la dirección de Robert
Redford en
El Hombre que Susurraba a los Caballos
.
Sus comienzos se dieron en el cine independiente,
donde se topó con el trampolín a la fama de
Perdidos
en Tokio
, el aclamado filme de Sofía Coppola, que le
mereció el premio a Mejor Actriz en el Festival de
Venecia.