Página 5 - Revista Entertainment Octubre 2014

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PELÍCULA DEL MES
5
En el marco del Festival de Cine Judío de Caracas – que se realizará a finales de
este mes- se presentará de forma exclusiva una de las películas más importantes
del cine polaco contemporáneo.
Ida
, de Pawel Pawlikowski, es un filme que
conmueve al contar la historia de Anna, una novicia que en la Polonia de 1960 está
a punto de tomar sus votos como monja y casi por azar descubre a Wanda, una tía
desconocida, abogada y funcionaria del Estado Comunista, quien le revela un
secreto del pasado de su familia durante la ocupación nazi. Esa chica —huérfana
desde su temprana niñez y criada en un convento— ha desarrollado una vocación
religiosa muy sólida. Pero descubre también que su tía Wanda es judía y que su
familia era judía, ergo, ella es judía. De hecho, su nombre verdadero es Ida.
¿Cómo puede tomar, entonces, sus votos como católica? Ida se destaca por su
intensa belleza dramática y plástica, en blanco y negro, por su narración sobria
y expresiva, por el uso del tiempo cinematográfico y el preciso dibujo de sus
personajes. A sus 57 años, Pawlikowski ha desarrollado una carrera muy bien
valorada en la televisión británica. En el Reino Unido comenzó su trabajo como
documentalista en 1991. Luego en 1998 inició sus piezas de ficción con
The Stringer
.
Con su segundo largo argumental
Last Resort
(2000) ganó varios premios y lo
mismo sucedió con
My Summer of Love
(2004) y
La Femme du Vème
(2011),
filmada en París.
Ida
es su quinta obra de ficción (tiene otros cinco documentales)
y la primera que ha filmado en su natal Polonia.
En su trama convergen varios factores externos pero también íntimos. En el primer
campo se establece la referencia a la siniestra era del nazismo en Polonia pero
también se evidencia la hegemonía de la burocracia comunista a partir del término
del Segunda Guerra Mundial. El conformismo del presente como alternativa al
sufrimiento del pasado no es una salida real para la muchacha y por ello busca en la
religión católica —también llena de dogmas y, en cierto modo, de conformismo—
el sentido de su vida. En el segundo terreno, el más personal, las dudas de Anna se
desplazan desde la ausencia de su propia familia —prácticamente desconocida—
hasta la decisión de fe, entre la religión de sus ancestros y la que abrazó en su
experiencia vital. Ella opta, toma una decisión, elige. Asume el sentido de su vida.
Filmada en un hermoso blanco y negro por Lukasz Zal y Ryszard Lenczewski,
Ida
se revela como una película milimétrica, si se me permite la expresión, en la
medida en que cada plano, cada ángulo de cámara, cada diálogo, cada sonido, cada
movimiento, se encuentran articulados como piezas de un ajedrez que se compone
con el desarrollo de su trama. Nada es gratuito y todo tiene un porqué. Las actuaciones
de Agata Trzebuchowska como Anna/Ida y de Agata Kulesza como Wanda son
superlativas. Pawlikowski realizó una obra muy especial, de rara calidad, que usted
no debería perdérsela. Aunque
Ida
no tiene aún distribución comercial en Venezuela,
se presentará en el Festival de Cine Judío de Caracas con la valiosa colaboración de
la Embajada de Polonia en Venezuela. No se la pierdan.
Alfonso Molina
IDA (IDA)
POLONIA, 2013.
DIRECCIÓN:
PAWEL PAWLIKOWSKI
GUION:
PAWEL PAWLIKOWSKI Y REBECCA LENKIEWICZ
MÚSICA:
KRISTIAN SELIN EIDNES ANDERSEN
FOTOGRAFÍA:
LUKASZ ZAL, RYSZARD LENCZEWSKI
MONTAJE:
MILENIA FIEDLER Y GRAZYNA GRADON
ELENCO:
AGATA KULESZA, AGATA TRZEBUCHOWSKA, JOANNA KULIG, DAWID
OGRODNIK, JERZY TRELA, ADAM SZYSZKOWSKI
Las religiones de Anna