Página 13 - Revista Entertainment - Diciembre 2015

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MODA IN
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Carolina Herrera, por su parte, decidió marcar ambas
colecciones con la sutileza del encaje y las faldas
clásicas de corte princesa y sirena. El glamour
característico de la diseñadora venezolana se plasmó en
las suaves telas blancas y rosas de sus propuestas. En
la pasarela de abril, se atrevió con traje de chaqueta
y pantalón para las novias más irreverentes, mientras
que en octubre rompió su propio molde con un conjunto
de falda amplia y crop top, con bordados en pedrería.
Ambos resultan un guiño para las mujeres que siempre
quieren estar a la moda y hacen de su particularidad una
carta de presentación.
Dos colecciones que representan todo un culto a lo
romántico, fueron las presentadas este año por la firma
Marchesa. Flores, encaje, tul, bordados, piedras y sus
propuestas de falda corta, gritan amor en cada hilo. El
estilo de Marchesa es ideal para las novias que buscan
mezclar lo moderno con la inocencia de la niña de casa
que dejarán de ser. Trajes de ensueño que pueden lucir
perfectos sobre cualquier figura.
En esta misma tendencia aparece Monique Lhuillier (es
aquí cuando estallan los suspiros). La diseñadora
filipina, demostró una vez más porque es de las más
buscadas para dos alfombras particulares: la roja y la
que marca el camino al altar. Amplísimas y vaporosas
faldas de tul, cinturas marcadas, encajes con bordados,
escotes ilusión, de hombros caídos, corsets, plumas y
algunas piernas asomadas entre discretas aberturas
son parte de lo que, para ella, debe usar cada novia
para dar el sí.
Aunque no es de mis favoritas para el 2016, la diseñadora
del mítico traje de Carrie Bradshaw en el filme Sex in the
City, VeraWang sin duda es la mayor representante del uso
del encaje y las transparencias, los reyes de estas fiestas.
Wang apostó por ceñirse a la piel, por tops cortos y faldas
sobre la rodilla al frenteydecolaextendida, ypor propuestas
que ubican el negro en pequeños detalles o bien de pies a
cabeza. Lo de esta firma se acerca pormucho a la tendencia
para otoño 2016 que lleva el estilo lencería al exterior.
Una firma eterna, la de Oscar de la Renta, mostró que la
ausencia física del dominicano no se ha notado en sus
talleres de diseño y costura. Paradójicamente, sus novias de
primavera parecen tener más peso al andar que las de
otoño. Pero es solo un tema de percepción, ante las
marcadas flores y franjas estilo cenefa que se ven en sus
encajes. Para el final del año propone cortes más
estructurados, que se suavizan con flores, algo de brillo y
volados que parecen jugar con el aire.
Algunas firmas guardaron lo mejor para presentarlo en la
Semana de la Moda Nupcial de NuevaYork Otoño 2016 el
pasado octubre. Entre ellas la del venezolano Ángel
Sánchez, que se ha convertido en todo un“must see” entre
los asiduos a este encuentro. “Romance! Couture!
Balenciaga!”, exclamó el diseñador antes de enviar a sus
novias a la pasarela. Novias bañadas del amor juguetón,
juvenil, texturizado y geométrico que caracteriza a Sánchez.
Faldas amplias, conjuntos de vientre al aire, toques de rosa,
muchas flores, piezas estructuradas y hasta una novia en
braga, conforman la apuesta dedicada siempre a una mujer
muy moderna.
Como no hay boda sin drama, dos firmas pusieron esta
nota. Ambas libanesas. Una de ellas, la de la diseñadora
Reem Acra, todo un símbolo de moda nupcial, apostó con
mucha fuerza a los encajes, pero no desde lo sutil sino
desde lo imponente, desde lo insinuante pero jamás vulgar.
Las novias Acra no son niñas temerosas, son mujeres que
van decididas a iniciar una nueva etapa de vida, eso sí,
modernas de pies a cabeza.
Su compatriota, Zuhair Murad, mantuvo su sello de las
sobrefaldas, esas que dan volúmen en el paseo al altar y
que se pueden quitar para destacar las curvas durante la
recepción. Muchos apliques brillantes, encajes bordados
estilo torchon, tul point d’esprit, torsos definidos, pequeñas
cinturas y caderasmarcadas bajo faldas de largas colas, son
parte de la propuesta nadaminimalista del diseñador. No en
vano entre sus clientas están las despampanantes J.Lo y
Beyoncé. Lo de él, lasmujeres que quieren ser en centro de
todas las miradas.
Cuando se trata de vestidos de novia siempre hay puntos
en común: las faldas, los escotes, las tonalidades. Sin
embargo, al ser moda, no pueden ser excluyentes, por eso
cada novia debe tomarse la tarea de buscar, buscar y buscar
hasta encontrar el punto de diferencia que haga del traje una
extensión de sí misma, de su personalidad, de ese proceso
entre la soltería y el “hasta que lamuerte los separe”, y hasta
un reflejo de su relación. Más allá de las tendencias, lo que
importa es la esencia, que como el novio, el vestido sea una
elección de la que cual nunca surja arrepentimiento, que se
vea bien el día de la boda y con el pasar de los años en las
fotos. ¡Feliz 2016 y feliz “vivieron felices para siempre”!