Página 5 - Revista Entertainment 203- Agosto 2016

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Al principio del siglo XX dos venezolanos se atrevieron
a imaginar mundos distintos en un país agreste y
deprimido, dominado primero por la dictadura de
Cipriano Castro y después por la de Juan Vicente
Gómez, que se extendió por 27 años. Una Venezuela
rural y atrasada que apenas intentaba superar las
‘revoluciones” que siguieron a la Guerra Federal y
trataba de consolidarse una nación. En aquel contexto
surgieron dos figuras distintas que se caracterizaron
por sus búsquedas creativas diferentes. En 1901
nació en Caracas Alejandro Colina, quien habría de
convertirse en uno de los máximos exponentes
de la escultura monumental venezolana. Dos años
más tarde, en Valencia, nació Alfredo Cortina,
precursor de la radio, la televisión, la publicidad y la
fotografía en el país. Dos hombres que, desde
trincheras disímiles, ayudaron a incorporar a
Venezuela al siglo de las transformaciones. Ambos
son los personajes principales de Vivir de imaginar, el
documental de Carlos Bolívar Díaz que se estrena en
agosto para mostrar quiénes fueron estos precursores
de la vida moderna.
Bolívar Díaz es un veterano profesional del cine
venezolano que ha desarrollado una extensa carrera
como director de sonido al servicio de realizadores
como Román Chalbaud, Thaelman Urgelles, Carlos
Azpurua o Fina Torres. En 2009 debutó en la dirección
cinematográfica con Alejandro Colina. Mitología de la
imagen, homenaje al escultor indigenista venezolano,
creador, entre otras obras, de la famosa escultura de
María Lionza. Cinco años después presentó Alfre-do
Cortina. Vivir de imaginar, sobre la vida y obra de un
fecundo hacedor audiovisual, una de las princi-pales
figuras de la época de oro de la radio y del nacimiento
de la televisión en Venezuela. Ambos mediometrajes
se integraron en un solo film para ir en busca de los
espectadores en las salas del circuito comercial.Y para
mostrar a estos dos héroes culturales del siglo pasado.
Esta recreación de la vida y la obra de estos insignes
creadores, muestran la tenacidad de artistas
incansables durante la dura época que abarca la
primera mitad del siglo veinte. En el largo y tortuoso
tránsito de la Venezuela rural a la petrolera, trabajaron
con vigor por medios diferentes para dar vida a su
obra. Colina creó innumerables esculturas para las
plazas públicas, imágenes que fueron referencia a
una nación que comenzaba a identificarse con sus
raíces. Mientras tanto, Cortina creó historias de gran
popularidad en los tiempos pioneros de la radio y la
televisión en Venezuela, cuyas tramas cruzaban la
geografía del país rompiendo el aislamiento de
regiones que apenas se reconocían.
Muchos venezolanos del siglo XXI desconocen la
historia de El misterio de los ojos escarlata —escrita
y producida por Cortina para la Broadcasting Caracas,
hoy RCR— que en 1933 inauguró las series radiales
de suspenso y mantuvo por años la atención de los
radioescuchas de aquella Caracas provinciana.
También ignoran que más o menos en esa misma
época, el dictador Juan Vicente Gómez acusó a Colina
de comunista y lo recluyó en el Cuartel Libertador de
Puerto Cabello, donde compartió celda con el poeta
Andrés Eloy Blanco. Dos de las anécdotas incluidas
en Vivir de imaginar.
Bolívar se aproxima a ambos personajes con gran rigor,
a través de material audiovisual de la época, sin
alimentar nostalgias superficiales y con la firme
intención de divulgar sus aportes a la cultura venezolana.
Aunque se trata de dos vidas distintas y dos películas
diferentes, su equipo de producción logró establecer
los vínculos creadores en un contexto histórico muy
distinto al que vivimos hoy. Pero no es un film para
historiadores sino para aquellos que quieran entender
qué somos como nación, como cultura y como
protagonistas del sigloquenos incluyóen lamodernidad.
No es usual que un documental se ubique en la
cartelera comercial. En medio de tantos superhéroes
de Marvel y tantas comedias epidérmicas, surge una
luz que ayuda a la comprensión del tránsito de este
país. De forma amable e incluyente.
Alfonso Molina
VIVIR DE IMAGINAR
VENEZUELA, 2016.
DIRECCIÓN:
CARLOS BOLÍVAR DÍAZ.
GUIÓN:
EDGAR NARVÁEZ.
PRODUCCIÓN:
CARLOS BOLÍVAR DÍAZ,
LUISA HELENA ARCAYA Y ALDRINA VELENZUELA.
FOTOGRAFÍA:
TONY VALERA
MONTAJE:
JONÁS ROMERO, GIULIANO FERRIOLI.
MÚSICA:
YOLY ROJAS.
DIRECCIÓN DE ARTE:
ROSA HELENA ARCAYA.
LOCUCIÓN:
CÉSAR MIGUEL RONDÓN.
DISTRIBUCIÓN:
GRAN CINE.
PELÍCULA DEL MES
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